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OEA: HRF pide a Insulza que renuncie como Secretario General; Informe revela mal manejo de la crisis de Honduras

NUEVA YORK (9 de marzo de 2010). La Human Rights Foundation (HRF) pide la renuncia del Secretario General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza. La HRF hizo pública hoy la versión definitiva de su informe legal sobre Honduras (una versión preliminar había sido publicada en noviembre de 2009), en el que se expone cómo el Secretario General de la OEA cometió numerosos errores en la aplicación de la Carta Democrática Interamericana, y afectó gravemente la credibilidad de la OEA como organización internacional que tiene por finalidad la defensa de la democracia. El informe legal de más de 300 páginas sostiene que las acciones de la OEA previas al golpe de Estado de 28 de junio contribuyeron a agudizar la crisis en Honduras, y que las posteriores no estuvieron dirigidas a restablecer el orden democrático en ese país. La OEA también realizó declaraciones engañosas a los congresistas de Estados Unidos (EE. UU.) acerca de la participación de la OEA en Honduras, confundió a los Estados miembros de la OEA sobre la situación en ese país, e ignoró información enviada a la OEA por el Congreso de Honduras, antes del derrocamiento del Presidente de Honduras.

“Después de un período como Secretario General, el Sr. Insulza ha demostrado que está dispuesto a socavar la Carta de la OEA, la Carta Democrática y su misión. Él debe renunciar. Si es reelegido, la OEA seguirá sufriendo un vacío grave de integridad”, dijo Thor Halvorssen, presidente de la HRF. “El Sr. Insulza a menudo expresa en público que la Carta Democrática Interamericana no le da ningún poder para actuar en favor de la independencia del Poder Judicial y en contra de la persecución de congresistas opositores en toda América Latina. Sin embargo, el Sr. Insulza no ha encontrado absolutamente ningún impedimento para la creación e implementación de una ‘Misión de Acompañamiento’, a pesar de la inexistencia de una disposición legal internacional que permita este tipo de ‘misión política’ de la OEA, y en contra de una queja formal por parte del Congreso de Honduras para que la retire. Tampoco ha mostrado ninguna moderación en realizar declaraciones manifiestamente engañosas a los congresistas de EE. UU. Permitir al Sr. Insulza que siga a cargo de la custodia de la democracia en las Américas es como poner a un zorro a cuidar gallinas”, afirmó Halvorssen.

El informe de la HRF revela que en los días previos al golpe de Estado del 28 de junio, Insulza envió una delegación de la OEA denominada “Misión de Acompañamiento” (un término jamás utilizado en la historia de la OEA) con el único fin de “acompañar” la “encuesta nacional” convocada por el Presidente. La misión de la OEA fue enviada con la finalidad de legitimar un acto que había sido declarado ilegal en Honduras. El comportamiento de Insulza provocó una moción del Congreso de Honduras expresando su “profunda indignación” por la acción de la OEA y solicitando el “retiro inmediato” de sus funcionarios de alto nivel presentes en Honduras. Días más tarde, después de que el golpe de Estado había sido “validado” por el Congreso y la Corte Suprema de Honduras, Insulza dijo falsamente a varios miembros del Congreso de EE. UU. (Congressional Hispanic Caucus) que la OEA “tuvo un rol proactivo en la búsqueda de un acercamiento entre el gobierno y la oposición, en la fase previa al golpe de Estado”. Irónicamente, después del golpe, Insulza se convirtió en el encargado principal del restablecimiento de la democracia hondureña. “Después de avivar las llamas del fuego, se da la vuelta y pretende ser el bombero. Insulza no está en condiciones de liderar ninguna organización que busque defender la democracia”, dijo Halvorssen.

“Lo más sorprendente de la acción de Insulza es que él tenía pleno conocimiento sobre la naturaleza engañosa de la ‘encuesta nacional’ ‘no vinculante’ del Presidente Zelaya. Días antes del golpe, el representante de Honduras ante la OEA dijo que, ‘de ser victoriosa la cuarta urna’, el 29 de noviembre se elegirían ‘Asambleístas Constituyentes’ para que ‘elaboren’ una ‘nueva Constitución’,” dijo Halvorssen. “La Carta Democrática Interamericana llama a fortalecer las constituciones e instituciones vigentes en América, y no a debilitarlas para que se ajusten a las aspiraciones de un caudillo. El nuevo gobierno electo de Chile, para su vergüenza, ha decidido apoyar las aspiraciones de su compatriota. No es de extrañar que los Estados que han violado repetidamente la Carta Democrática —Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela— apoyen todo lo que hace Insulza. Sin embargo, se esperaba mucho más de Chile luego de sus propias experiencias nefastas con la dictadura.”


El informe legal de la HRF tiene dos partes y cubre todos los acontecimientos relevantes entre el 23 de marzo de 2009 y el 27 de enero de 2010. La primera parte concluye que la Corte Suprema de Honduras —a pesar de tener la autoridad y las condiciones favorables para juzgar exitosamente al Presidente y, en consecuencia, para suspenderlo o destituirlo de su cargo— optó por validar el golpe de las Fuerzas Armadas y la destitución inconstitucional a cargo del Congreso. La segunda parte considera que, frente a la erosión de la democracia, la OEA no activó la cláusula democrática contra el Presidente y, en cambio, decidió enviar una “Misión de Acompañamiento” que intensificó la crisis que precipitó el golpe de Estado. Una vez sucedido el golpe de Estado por las Fuerzas Armadas, la OEA actuó correctamente al activar la cláusula democrática y suspender a Honduras de la OEA, pero incorrectamente en sus gestiones diplomáticas para revertirlo. El informe también concluye que la OEA incumplió su obligación de apoyar y observar las elecciones del 29 de noviembre de 2009 en Honduras. Incluso después de que Zelaya se retiró del Acuerdo Tegucigalpa-San José, la OEA tenía la obligación de enviar una Misión de Observación Electoral, a fin de fomentar el restablecimiento de la democracia en ese país.


Halvorssen adjunta al informe una carta a Eduardo Stein, ex-vicepresidente Guatemala y actual coordinador de la recientemente creada Comisión de la Verdad en Honduras que expone: “Creemos que este informe es un testimonio valioso de los hechos y el derecho que estuvieron por detrás de esta grave crisis en Honduras, y esperamos que pueda facilitar el trabajo de la Comisión como árbitro definitivo de lo sucedido, de manera que todos los Estados de América puedan aprender de esta experiencia, y así se eviten crisis similares en el futuro.” La HRF fue una de las primeras organizaciones internacionales que pidió expresamente la suspensión de Honduras de la OEA después del golpe de Estado del 28 de junio. En ese momento, la HRF también se comprometió a publicar una investigación exhaustiva, de índole principalmente académico, con el fin de trazar una línea distintiva del resto de los informes y reportes de prensa de tinte político que han surgido a raíz de los sucesos del 28 de junio.


El informe está titulado “Los hechos y el derecho detrás de la crisis democrática de Honduras, 2009”, y fue elaborado por el Departamento Legal de la HRF, como el primer proyecto académico del HRF Center for Research on Democracy.

La Human Rights Foundation (HRF) es una organización internacional, apolítica, dedicada a defender los derechos humanos en el continente americano. La Fundación centra su trabajo en los conceptos entrelazados de autodeterminación y libertad. Estos ideales encuentran su más alta expresión en la creencia de que todos los seres humanos tienen derecho a la libertad de expresión, de asociación con personas de ideas afines. Las personas que viven en una sociedad libre deben recibir el mismo trato y debido proceso de conformidad con la ley y deben tener asimismo, la oportunidad de participar en los asuntos públicos de su país. De la misma forma, los ideales de la HRF están determinados por la convicción de que todos los seres humanos tienen el derecho a estar libres de detenciones o exilios arbitrarios, de esclavitud y tortura y de la interferencia y coerción en asuntos de conciencia. La HRF no justifica ni aboga por la violencia. El Consejo Internacional de la HRF está constituido por individuos que fueron presos de conciencia como Vladimir Bukovsky, Palden Gyatso, Václav HavelMutabar Tadjibaeva, Ramón J. Velásquez, Elie Wiesel, y Harry Wu.

Contacto: Javier El-Hage, Human Rights Foundation, (212) 246.8486, info@thehrf.org


Descargar versión definitiva del informe “Los hechos y el derecho detrás de la crisis democrática de Honduras, 2009”, aquí.

Descargar resumen ejecutivo del informe aquí.

Descargue la carta enviada al Sr. Eduardo Stein, coordinador de la Comisión de la Verdad en Honduras, aquí.


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