English
Human Rights Foundation: Protecting Human Rights in the Americas

OEA: HRF pide al secretario general de la OEA activar la cláusula democrática para evitar reelección indefinida en Nicaragua

NUEVA YORK (4 de diciembre de 2013) - Human Rights Foundation (HRF) pidió hoy al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, que active la cláusula democrática de la OEA para evitar la reforma constitucional que busca permitir la reelección indefinida del presidente Daniel Ortega en Nicaragua. El pedido de HRF se produjo a través de una carta en la que se denuncian también los casos de reeleccionismo antidemocrático en Bolivia, donde un tribunal controlado por el presidente Evo Morales autorizó su reelección contra el texto expreso de la Constitución, y Venezuela, donde la Constitución se reformó en 2009 para permitir al presidente Chávez reelegirse indefinidamente.

“El presidente que promueve una reforma constitucional con la finalidad de posibilitar su propia reelección viola la Carta Democrática Interamericana (CDI) y corresponde a la OEA analizar la situación y establecer sanciones”, afirmó el presidente de HRF, Thor Halvorssen. “El método autoritario y reeleccionista de Fujimori ya fue perfeccionado por Hugo Chávez y viene siendo seguido al pie de la letra por los presidentes Correa, Ortega y Morales. El reciente espaldarazo que dio Insulza a la reelección inconstitucional de Evo Morales en Bolivia es la última muestra del rol nefasto que este funcionario mediocre ha venido jugando para la democracia latinoamericana”, concluyó.

La cláusula democrática establecida en la CDI (artículos 3, 4 y 17 al 21) otorga al secretario general de la OEA y a cualquier Estado miembro, el poder de convocar al Consejo Permanente y a la Asamblea General de la OEA para analizar este tipo de situaciones de erosión democrática (también llamada “alteración” del orden constitucional que afecta gravemente el orden democrático), establecer misiones diplomáticas de monitoreo para evitar una “ruptura” del orden democrático, además del poder para suspender a los gobiernos antidemocráticos (ya sea porque accedieron al poder a través de golpes de Estado o porque erosionaron la democracia desde el poder).

La CDI puede ser aplicada de dos maneras: preventiva y correctiva. En sus primeras fases, la erosión democrática debe conducir a la aplicación “preventiva” de la cláusula, con el fin de presionar al gobierno para detener y revertir sus acciones antidemocráticas (como ser una reforma constitucional promovida para reelegir al presidente de turno). Si la erosión continúa, la OEA debe considerar que se ha producido una ruptura que afecta gravemente el orden democrático y la cláusula debe aplicarse de manera “correctiva”, suspendiendo al Estado antidemocrático de toda participación en la OEA.

Según HRF, este tipo de reformas constitucionales antidemocráticas se produjeron antes de la aprobación de la CDI en Argentina bajo Carlos Ménem (1994), en Brasil bajo Fernando H. Cardozo (1997), en Perú bajo Alberto Fujimori (1993) y en Venezuela bajo Hugo Chávez (1999). Con la aprobación de la CDI en 2001, este fenómeno en vez de desaparecer se ha agudizado ante la inacción de la OEA.

HRF considera que la OEA debió haber activado la cláusula democrática contra los gobiernos de Uribe en 2004, Rafael Correa en 2008 y Morales y Ortega en 2009, y debería activarla hoy frente a la reforma constitucional en Nicaragua y frente al fallo inconstitucional del Tribunal Constitucional de Bolivia que valida las intenciones re-reeleccionistas de Morales, con la finalidad de evitar estas reformas constitucionales antidemocráticas. Asimismo, la OEA debió haber aplicado la cláusula democrática al gobierno del presidente Chávez en el año 2009, cuando este reformó la Constitución de 1999 (dictada por él mismo) para permitir su reelección indefinida, una medida inédita entre los gobiernos del continente (hasta ese año, solo el régimen dictatorial de Cuba contemplaba esta figura).

“El artículo 3 de la CDI establece que ‘el acceso y ejercicio del poder con sujeción al Estado de Derecho’ es un elemento esencial de la democracia, y este elemento incluye el principio de alternabilidad o alternancia en el poder, según lo demuestran los trabajos preparatorios de la CDI”, afirmó Javier El-Hage, director jurídico de HRF. “Además, la CDI fue aprobada en gran medida en respuesta a la erosión democrática a cargo del presidente peruano Alberto Fujimori, quien, vía reforma constitucional, había allanado el camino para la re-reelección de su gobierno”, explicó El-Hage.

La misiva de HRF al secretario general de la OEA es la sexta de su proyecto “La Carta Democrática y el Sr. Insulza”, que consiste en el envío de cartas dirigidas a Insulza detallando las violaciones a los derechos humanos y elementos esenciales de la democracia en el continente americano con la esperanza de que él cumpla su obligación y active la cláusula democrática en defensa de la democracia y los derechos humanos en América.

HRF es una organización sin fines de lucro, independiente y apolítica, que promueve la defensa de los derechos humanos a escala mundial. HRF centra su trabajo en los conceptos entrelazados de autodeterminación y libertad. Estos ideales encuentran su más alta expresión en la creencia de que todos los seres humanos tienen derecho a la libertad de expresión y de asociación con personas de ideas afines. Las personas que viven en una sociedad libre deben recibir el mismo trato y debido proceso de conformidad con la ley y deben tener, asimismo, la oportunidad de participar en los asuntos públicos de su país. De la misma forma, los ideales de HRF están determinados por la convicción de que todos los seres humanos tienen el derecho a estar libres de detenciones o exilios arbitrarios, de esclavitud y tortura, y de la interferencia y coerción en asuntos de conciencia. El trabajo de HRF se funda en el principio de la no violencia. El Consejo Internacional de HRF está presidido por el activista por la democracia ruso Garry Kasparov y se encuentra conformado por prestigiosos activistas de derechos humanos, tales como George Ayittey, Vladimir Bukovsky, Palden Gyatso, Václav Havel [fallecido], Mutabar Tadjibaeva, Ramón J. Velásquez, Elie Wiesel y Harry Wu.

 



Human Rights Foundation
350 Fifth Avenue, #4515
New York, NY 10118
Teléfono: (212) 246-8486
Fax: (212) 643-4278 info@thehrf.org
www.thehrf.org