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Human Rights Foundation: Protecting Human Rights in the Americas

 

HRF aplaude sanciones de Estados Unidos por violaciones de derechos humanos en Venezuela

NUEVA YORK (11 de marzo de 2015) – Human Rights Foundation (HRF) aplaude la orden presidencial emitida el lunes por el primer mandatario estadounidense, Barack Obama, que dispone la imposición de sanciones a ciudadanos venezolanos involucrados en graves violaciones de derechos humanos en ese país. La orden, en la que también se expresa preocupación por el trato que dispensa el gobierno venezolano a sus opositores políticos, nombra a siete individuos a ser sancionados bajo la Ley para la Defensa de los Derechos Humanos y la Sociedad Civil en Venezuela de 2014. HRF considera que esta acción es un paso crucial en la exposición de los abusos de derechos humanos cometidos por el gobierno de Nicolás Maduro.

“Las dictaduras no tendrían poder si no contasen con matones dispuestos a arrestar, torturar, enjuiciar, condenar de manera sumaria e, incluso, ejecutar extrajudicialmente a personas inocentes. Pinochet no disparó personalmente al cantante popular chileno Víctor Jara ni a miles de otras personas, y Videla tampoco raptó, torturó y lanzó a cientos de prisioneros vivos al océano Atlántico por su cuenta. Ni Stalin ni Mao arrestaron, condenaron o mataron personalmente a las millones de personas que perecieron bajo sus gobiernos”, dijo el presidente de HRF, Thor Halvorssen. “En todos estos casos, los autores materiales fueron las decenas de policías, militares y jueces trabajando para la estructura represiva de estos gobiernos. Fueron individuos que eligieron convertirse en instrumentos de brutalidad, injusticia y opresión, sin importar el costo impuesto sobre los demás ciudadanos. La orden de Obama tiene como blanco a individuos responsables por la muerte de manifestantes pacíficos, la tortura de estudiantes inocentes y el continuo encarcelamiento de líderes de la oposición y manifestantes”, añadió Halvorssen.

La orden presidencial establece que la situación de Venezuela —incluyendo la erosión de los derechos humanos, la persecución de opositores, las restricciones a la libertad de prensa, el uso de violencia contra manifestantes, las detenciones arbitrarias y la corrupción— constituye una amenaza a la seguridad nacional y política exterior de los Estados Unidos. En consecuencia, dispone la imposición de sanciones a individuos responsables por el menoscabo de las instituciones democráticas, comisión de actos de violencia que constituyen serios abusos a los derechos humanos, restricciones a la libertad de expresión, o que han sido parte de hechos de corrupción. Seis de los siete individuos mencionados en la orden tienen vínculos con las fuerzas de seguridad del Estado venezolano o con su servicio de inteligencia (SEBIN). Las acusaciones contra estos funcionarios incluyen la detención arbitraria de manifestantes, la tortura de detenidos y el uso de fuerza letal contra manifestantes.

La séptima funcionaria en la lista es la fiscal a nivel nacional Katherine Nayarith Haringhton Padrón, quien acusó de conspiración a la diputada de la oposición María Corina Machado y al alcalde de Caracas, Antonio Ledezma Díaz, en casos políticamente motivados con base en información poco probable y fabricada. Actualmente, Machado se encuentra en libertad a la espera de juicio, mientras que Ledezma continúa en prisión al igual que el prisionero de conciencia y líder de la oposición Leopoldo López, quien continúa languideciendo en una cárcel militar más de un año después de haber liderado protestas pacíficas que pedían cambios en Venezuela.

“Los encargados de hacer cumplir órdenes dentro de los gobiernos autoritarios son pocas veces individuos particularmente inmorales. Normalmente se trata de ciudadanos comunes y corrientes que han sopesado sus alternativas de manera racional y cuidadosa, y que han preferido mantenerse al lado del dictador porque esto les garantiza prestigio, estabilidad, seguridad económica, e incluso la posibilidad de llevar seguido a sus hijos a Disney, como lo hacen numerosos funcionarios chavistas”, dijo el director jurídico de HRF, Javier El-Hage. “La negación de visas y la congelación de activos por parte de países democráticos como los Estados Unidos, constituyen sanciones simples y concretas que tienen el potencial de cambiar la predisposición de quienes hacen cumplir las órdenes de dictadores y motivarlos a abandonar las estructuras políticas opresivas que actualmente apoyan”, dijo El-Hage.

HRF es una organización sin fines de lucro, independiente y apolítica, que promueve la defensa de los derechos humanos a escala mundial, con énfasis en sociedades cerradas. HRF centra su trabajo en los conceptos entrelazados de autodeterminación y libertad. Estos ideales encuentran su más alta expresión en la creencia de que todos los seres humanos tienen derecho a la libertad de expresión y de asociación con personas de ideas afines. Las personas que viven en una sociedad libre deben recibir el mismo trato y debido proceso de conformidad con la ley y deben tener, asimismo, la oportunidad de participar en los asuntos públicos de su país. De la misma forma, los ideales de HRF están determinados por la convicción de que todos los seres humanos tienen el derecho a estar libres de detenciones o exilios arbitrarios, de esclavitud y tortura, y de la interferencia y coerción en asuntos de conciencia. El trabajo de HRF se funda en el principio de la no violencia. El Consejo Internacional de HRF está presidido por el activista por la democracia ruso Garry Kasparov y se encuentra conformado por prestigiosos activistas de derechos humanos, tales como George Ayittey, Vladimir Bukovsky, Palden Gyatso, Václav Havel [fallecido], Mutabar Tadjibaeva, Elie Wiesel y Harry Wu.

Contacto: Jamie Hancock – Human Rights Foundation, (212) 246.8486,
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